Harry Potter - J. K. Rowling

 

Mucha gente ha escuchado hablar de Harry Potter.

O más bien de esas insulsas películas que muestran la historia a trompicones con grandes lagunas argumentales. Pueden ser entretenidas o quizás hasta "buenas", pero no reflejan lo que encontramos en los libros (aunque esa sea una pretensión muy alta para cualquier libro reflejado en película).

Para mí Harry Potter no es eso.

¿Por qué me es tan importante Harry Potter? ¿Qué tiene de fantástico?

Como literata que soy (cuanto me da el conocimiento de mi carrera, no que lo ejerza ni sea la mejor), he de reconocer que su narrativa descriptiva es perfecta para describir un mundo totalmente ficticio, como es el de la magia de Harry Potter. Además, me doy cuenta de cómo utiliza un recurso literario llamado "el viaje del héroe", donde un personaje pasa por diversas pruebas para forjarse como guerrero y termina siendo el héroe que estaba destinado a ser (lo resumen en "Separación, iniciación y retorno", con distintas fases intermedias y puntos en común)...

Pero, cuando comencé a leerlo no sabía todas estas cosas. Cuando tomé el primer libro: Harry Potter y la piedra filosofal estaba sentada cerca de los estantes de un supermercado leyendo este libro, porque me llamó la atención su portada (como hice con tantos otros libros en mi infancia). Tenía 10 años o un poco más, corría el año 2001 y en Latinoamérica nadie hablaba de Harry Potter. El libro estaba ahí, como cualquier otro, acomodado entre revistas y libros para educar a tus hijos.

Cuando alcancé a mis papás en la caja les rogué que me lo compraran, no podía dejarlo. Accedieron. Lo leí y me identifiqué con Harry, con su ser incomprendido, con su ser diferente y con la forma en que la historia hablaba de amistad, de valentía y de aventuras mágicas. Leí en su contraportada que había más (estaban enlistados los siguientes dos títulos), pero no recuerdo cuándo o cómo adquirí el segundo (Harry Potter y la cámara secreta).

El tercero sí lo recuerdo, estaba en una librería con mis padres y vi Harry Potter y el prisionero de Azkaban, por supuesto que no podía dejarlo pasar. Lo compraron y me sumergí de nuevo en este mundo tan impresionante, tan lleno de personajes complejos y que parecía tan real. Un marginado con una historia de maldad que en realidad había sido malinterpretado (Sirius). Un hombre lobo discriminado por su condición... personajes que, más allá de la ficción, me parecía que retrataban realidades del ser humano, de la sociedad.

El cuarto libro lo vi ya publicado y lo pedí con toda la emoción: Harry Potter y el cáliz de fuego. La autora nunca se cortó en cuanto a hablarnos de la muerte, en detallar la impotencia de perder a un ser querido con todo lo que nos puede causar no haber podido hacer nada para evitarlo. Bien y mal, lucha constante, nadie tiene la razón. Personajes que se enojan, que se disculpan, que se pelean. Valores como valentía, amistad, compromiso, responsabilidad...

Harry Potter crecía conmigo. A mis 10 años leí su primer libro y aunque en el transcurso de los dos años siguientes adquirí los siguientes 3, cuando salió Harry Potter y la Orden del Fénix tendría 13 o 14 años y Harry estaba cumpliendo 15.  Después, adquirí Harry Potter y el Príncipe Mestizo en inglés, porque no podía aguantarme a que lo tradujeran y el protagonista cumplía apenas 16 años, igual que yo... 

Cuando publicaron el último libro: Harry Potter y las reliquias de la muerte, en inglés, que de nuevo preferí leerlo así a esperar la traducción, Harry Potter tenía 17 años, igual que yo, era el 2007. Así, cuando comencé a leer esta saga el protagonista tenía 10 años, como yo... cuando terminó Harry tenía 17 años... como yo.

Lo valioso de esta obra, para mí, es que verdaderamente esos personajes crecieron conmigo. Era un niño que se sentía inferior, después se da cuenta de muchas cosas (como su valía personal), se enamora a los 14 años, pasa su crisis de la pubertad a los 15 donde le gritaba a sus amigos, se enojaba con su alrededor, maduraba poco a poco, a los 16 tiene una novia, se empodera... a los 17 años madura "de golpe". Son personajes humanos, con envidias, carencias, emociones que suben o bajan, que no siempre están bien fundamentadas y que se equivocan. Que después corrigen sus errores o no quieren hacerlo.

Todo con una historia que se hila de un libro a otro, que un regalo obsequiado en el segundo libro es utilizado en el cuarto, con argumentos profundos que nos hablan de las ambiciones mal encaminadas y lo que pueden provocar. Argumentos sólidos y con explicaciones. Una saga muy humana.

Desde que conocí Harry Potter y comencé a leer sus libros sentí que no estaba sola. Que ver el mundo desde una visión humana y con valores no era tan raro, que simplemente la gente es muy compleja, las circunstancias los forjan, la discriminación abunda y lo único que podemos hacer es seguir adelante de la mejor manera.

Por eso, estas novelas me marcaron. Los mismos libros "maduraron" conmigo. De ser una historia cuasi infantil en el primer libro, el último libro es largo, oscuro y lleno de complejidad.

Las películas toman solo un hilo argumental de cada libro (porque un guión y el tiempo no les da espacio para más) e intentan plasmarlo en la pantalla grande. No confío en esas reproducciones. Porque no puedes tomar la complejidad del ser humano expresada en una saga entera e intentar retratarla a pedazos con el tiempo que te da. Hay películas que lo hacen, sí, pero las de Harry Potter no siento que lo logren. Siempre que las he visto he terminado enojada por todos los personajes que dejan de lado, por toda la riqueza argumental que no se sostiene en ellas y por las lagunas que se causan y que solo pueden ser llenadas si conoces bien los libros...

No son malas como películas (supongo), pero no reflejan el rico universo de Harry Potter.

De hecho, por todos los consejos que tiene esta saga acerca de la vida creo que seguirá siendo vigente durante muchos años por venir...

"¡Todo el dinero y la vida que uno pueda desear! Las dos cosas que la mayor parte de los seres humanos elegirían… El problema es que los humanos tienen el don de elegir precisamente las cosas que son peores para ellos". - Dumbledore

Así como este ejemplo, abundan pequeñas perlas de sabiduría que te hacen reflexionar sobre la condición humana a lo largo de sus 7 libros y anexos; además, se han hecho estudios de su efecto positivo en las personas. Por ahora no lo explicaré para no alargarme más, después escribo de ello, pero mientras les dejo este pequeño artículo de El Mundo: Lea Harry Potter para ser mejor persona.

Como digo en Quién soy... es mi saga favorita.