Sagas juveniles

 

Les voy a confesar algo: me gustan mucho las sagas juveniles.

¿Por qué es una confesión? Porque, como persona que estudió Lengua y Literaturas Hispánicas, en teoría debería leer solo cosas llenas de sentido y profundidad como Cien años de soledad, La divina comedia, Gabriela, clavo y canela u otras novelas que tengan mucho más que dejarme que una saga juvenil como Divergente o Los juegos del hambre (que esta última es realmente muy mala). Pero, la verdad es que no es así.

Me gusta leer de todo (incluso algunos libros de superación personal), así que a veces una que otra saga juvenil me engancha y me la leo completita. Algunas resultan no ser tan "juveniles" como me pasó con Juego de tronos, que no he visto ni una temporada, pero me he leído todos los libros publicados hasta el momento y la recomiendo a diestra y siniestra; algunas resultan ser juveniles y francamente mal estructuradas como Los juegos del hambre (no cierra historias de un libro a otro, no desarrolla sus personajes y tiene lagunas o repeticiones argumentales muy evidentes; ya hablaré de eso en otra entrada) y otras me sorprenden muy gratamente como Hija de humo y hueso.

Esta última es probablemente de mis sagas juveniles preferidas que he leído en estos últimos años. Sus personajes son complejos, la protagonista toma decisiones suficientemente conscientes (porque pareciera que en las sagas juveniles la protagonista ha de ser emocional e impulsiva, sin falta), la historia es rica en argumentos y está muy bien sustentada, no gira alrededor del amor, es divertida, te hace reír y el final te deja un increíble y delicioso sabor de boca. Me extenderé de ello en otra entrada.

Night school es quizás otra que me tuvo enganchada todos los libros debido al gran suspenso de su historia. Fuera de personajes, contexto y otros, me encanta el suspenso, y esta saga lo explotó a tal extremo que el último libro ya me parecía cansado que siguiera "ocultando" el hilo de la trama de forma tan evidente y no comenzara a dar pistas más en firme, pero consiguió su objetivo y leí hasta la última palabra.

Así podría seguir diciéndoles sobre las últimas sagas juveniles que he leído. ¿Por qué les estoy contando esto? Porque, considerando qué reseña podría escribirles hoy, me di cuenta que los libros que tengo más frescos (ayer recién terminé el último libro) fueron Divergente, Insurgente y Leal, sin duda una serie enteramente juvenil.

Prefiero que sepan desde ahora que van a encontrarse reseñas sobre libros no exactamente "eruditos" desde la perspectiva que puede darle alguien que ama leer, lo ha hecho toda su vida y que igualmente les contará una reseña de Opus Nigrum de Marguerite Yourcenar, de Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, como de Divergente de Verónica Roth o de un buen y transformador libro que parezca un libro cualquiera de "superación personal".

Creo que hoy me he extendido en esta explicación, así que solo les diré que les den una oportunidad a las sagas juveniles, a veces traen algunas lecciones muy interesantes y a veces te pueden sorprender.

Si quieren ideas de cuál comprar próximamente, les recomiendo Hija de humo y hueso, si les gusta la fantasía no se van a arrepentir. Si prefieren el suspenso sin fantasía, sino crudamente real, quizás Night School los satisfaga mucho más. Si buscan una hermosa historia de amor con una interesante perspectiva sobre la complejidad del ser humano, Divergente puede ser su opción.

Pero, si por las películas quieren leer Juegos del hambre, NO LO HAGAN. Les recomiendo Battle Royale, es uno de los libros que usaron para Los juegos del hambre y está hecho increíblemente bien, sin duda quieren leerlo,  es del autor japonés Koushun Takami.

Ahora que saben este pequeño secreto de mí, la próxima entrada les cuento más a profundidad sobre la serie de Divergente de Verónica Roth.