Parálisis por análisis o qué le va a pasar a este blog

redacción

Hace casi exactamente dos meses que no entro a compartirles nada de mi ronco pecho (o de mis manos, pues es digital). Una disculpa por tenerlos tan abandonados, solo que entre la renovación que necesito hacerle a este sitio y la duda de qué puede ser mejor me he detenido.

Parálisis por análisis

¿Conocen esa frase? Cuando estás entre dos opciones muy buenas, por ejemplo, inscribirte a un curso de emprendedores o uno de inversiones, sabiendo que quieres los dos, empiezas a investigar (como debe ser) y te llenas de información. Aprendes del ponente, del tema, del temario, de la sede, de la hora y te saturas de tantos datos que decides "pensarlo con la información que ya tienes". Lo malo es que tanto lo piensas que cuando te quieres inscribir a cualquiera ya se pasó el momento de la inscripción.

Es más común de lo que parece. Sucede en todos y para todos. Hay personas mucho más dubitativas que otras y sin duda algunas que prefieren tomarse el riesgo y ni siquiera investigan.

¿Cómo enfrentar esta parálisis por análisis?

Mínimo indispensable

Un amigo que aprecio mucho me dio un consejo genial hace no mucho tiempo, aunque la genialidad del mismo no quiere decir que me haya convencido para aplicarlo de inmediato.

Entre la gente que hace negocios y se vuelve exitosa hablan mucho de un "mínimo indispensable". 

¿Qué es eso? Abrir este blog fue mi mínimo indispensable. Quería hacer uno desde hacía años para compartir lo que sé y tener algo de presencia digital, pero no estaba segura del enfoque que le podría dar; lo quería, sobre todo, personal, ¿si no para qué hacer mi blog? Así que lo abrí.

Pero, después de un excelente curso de mercadotecnia me di cuenta que había sido mi mínimo indispensable y que no me llevaría a donde yo quería (en cuanto a presencia digital sobre el lenguaje y redacción), así que tenía que renovarlo.

Pensando si hacía artículos sobre el lenguaje, sobre redacción, dejaba las reseñas aunque no fueran exactamente literarias (leo más sobre negocios y espiritualidad últimamente) o qué hacía dejé pasar el tiempo...

Así que... a unas llamadas de atención de mis padres sobre lo abandonado que tengo mi proyecto favorito del año, he decidido salir de esta parálisis por análisis y hacer el cambio que quería.

No dejará de tener pensamientos míos (considerando que lo escribo yo es imposible que no), pero será un poco más linguístico y de lenguaje. O al menos, eso espero.

¡Lo primero fue revivirlo! ¿Me disculpan por haberlos dejado tan abandonados?

Nos vemos pronto.