Soñar...

 

El día de ayer fui a la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería, un evento anual que sucede en la Ciudad de México y donde se dan cita grandes autores con grandes editoriales.

Aunque no deba tenerse un motivo para visitar tan bello evento, en mi caso fui por ir a apoyar a un amigo mío que expuso un libro donde incorporaron su cuento, ganador de un certamen del cuento por parte del IPN (Instituto Politécnico Nacional), una gran escuela.

En este pequeño evento hablaron mucho sobre los esfuerzos que se han invertido en trabajar con estos jóvenes autores que aún están en preparatoria y ahora pensando en qué escribir recordé el casi cliché tema de los sueños... así que decidí compartirles algo de ello.

Nuestros sueños...

En algunas partes de este blog les he contado que yo de niña quería ser escritora, ese era mi sueño. Tuve la enorme fortuna de tener una madre que me apoyó en esa pequeña "locura" mía y que finalmente me sirvió para convencerme de que se valía desear algo tan "descabellado", pero, pensando en todos los jóvenes escritores que vi el día de ayer, con un gran talento en desarrollo, me pregunto cuántos de nosotros matamos nuestros sueños en el camino.

¿Qué soñabas cuando eras niño? Todos hemos tenido sueños. Mi primer gran sueño, de pequeña, fue ser astronauta... cuando tenía alrededor de 7 años las burlas generalizadas me llevaron a abandonarlo, aunque no aceptaría que en realidad me pasó tal cosa hasta más de 15 años después...

Porque eso es lo normal. Que los sueños sean "sueños guajiros", que las cosas no se puedan cumplir, que nos digan que la realidad nos va a destrozar nuestras ideas, ¿pero es cierto?

Soñar en grande

Hay dos grandes coaches que admiro mucho y que manejan mucho un mismo punto: "Soñar en grande". Una es Andrea Rojas y otro es Ricardo GP. La primera nos dice que nos permitamos soñar en grande, soñar cosas que no parecen posibles, atrevernos a llevarnos hasta la luna y regresar, mientras que el segundo dice mucho algo que amo profundamente: "Si cuando tú le cuentas a alguien tu sueño, lo que vas a lograr, y esa persona te dice que estás loco, que eso no se puede, que estás fuera de la realidad, entonces felicidades, tu sueño vale la pena".

Ojo, que no estoy avalando que es padrísimo decir que vamos a volar y luego subirnos al techo y aventarnos. Pero que, si somos suficientemente estrategas y comprometidos con nuestro sueño, podemos aspirar a lo que sea.

Eso sí, debemos estar bien conscientes de que el alpinista que escaló el Everest no lo hizo en un día, ni se levantó una mañana y dijo "hoy es el día" sin ningún entrenamiento previo. Le llevó meses o quizás años prepararse para tal cosa, tuvo que sudar, que luchar, que sacrificar algunas cosas en el camino, hasta que estuvo listo para dar ese importante paso y por fin subir al Everest.

Todo lo que queremos se puede lograr, ese no es realmente el problema. El problema es que no soñamos en grande y, si lo llegamos a hacer, no nos comprometemos con ese sueño...

Si lo hiciéramos, si nos atreviéramos a dejar lo que no va y a sumergirnos en el vasto mundo de posibilidades en el cual vivimos, ¿qué lograrías?

¿Cuál era tu sueño de niño? ¿Ser piloto? ¿Ser pintor? ¿Tener un negocio?

¿Y por qué no lo haces? ¡Sueña y cumple tus sueños!