Tener o no tener hijos...

 

Les contaré algo. En realidad, toda la vida había estado en contra de dos convenciones sociales: casarme y tener hijos; no era que no me emocionara una relación de pareja, pero la idea de elegir a una sola persona "para siempre" me parecía pedir demasiado: ¿Cómo voy a saber si no me voy a hartar?

En cuanto a tener hijos, jamás he sido precisamente paciente con los pequeños. Juego con ellos y la paso bien, pero por un rato. Pensar en cambiarle los pañales o tener que aguantar sus berrinches no era algo que estuviera en mis planes.

La sociedad y los millenial

La verdad es que esta perspectiva se ha vuelto parte de un clamor generacional donde le decimos al mundo que las mujeres no necesitamos tener hijos, porque todavía escuchas a muchos decir que "es lo mejor que te puede pasar como mujer", "es la realización máxima de ser mujer" y más linduras como estas... la verdad es que estas afirmaciones todavía me llenan de coraje. 

¿Acaso si decido continuar mi carrera profesional, hacer una vida enriquecedora, en pareja y viajar voy a fracasar en la vida? ¿Y si decido todo esto sin una pareja? ¿Peor? Si, en cambio, decido tener hijos o que la perspectiva es buena y entra en mi vida, ¿entonces sí me "acepto como mujer"?

Tener la capacidad de gestar y dar vida es maravillosa, no lo voy a negar, ni quiero. Me muevo entre ideas espirituales que jamás me permitirían olvidarlo; sin embargo, el hecho de considerar respetable esta capacidad no quiere decir que tenga que hacerlo y la presión de las madres/amigas "bien intencionadas"/abuelas/tías y de la sociedad entera por esa "necesidad" de ser madres por el simple hecho de ser mujer se puede volver asfixiante. Conste que lo denuncio desde un puesto casi cómodo, pues afortunadamente estoy bastante exenta de esa presión (no quiero imaginar cómo me sentiría de tener que enfrentarme a ello con regularidad).

Tener hijos no "te vuelve mujer" y eso es lo que se está luchando porque se entienda. Hay personas que deciden no perpetuar sus genes y, considerando la sobrepoblación, los problemas ecológicos y los económicos a los que tenemos que ajustarnos, casi suena como una buena idea (no es que hayamos crecido nosotros mismos entre algodones, pero precisamente por ello podemos decirlo "por experiencia"); así como hay personas que deciden tener hijos y formar una familia, lo cual me parece igualmente respetable.

Imagino que debe ser frustrante pensar que se pierde el apellido, se termina la familia, no se van a disfrutar a los nietos, pero, desgraciadamente, desde que "los 30 se volvieron los nuevos 20" (una idea que no apoyo, pero se ha generalizado), el simple concepto de que "tengamos" que tener hijos lo vuelve una idea más aterradora.

Por favor, dejen de insistir y permitan la libre elección.

 
 

¿Y yo?

Por mi parte, cuando caí en la cuenta de que los óvulos envejecen desde el momento en el que una niña nace (por si no lo sabían, una niña nace con todos los óvulos que tendrá toda su vida, los cuales se irán liberando en las menstruaciones y con los cuales puede tener hijos después)... Cuando supe esto el muy desagradable reloj biológico empezó a hacerme ruido, ya que tener hijos después de los 35 vuelve tu embarazo de alto riesgo y las probabilidades de que tu descendencia tenga algún problema como el síndrome hidroencefálico o cosas así es mucho mayor.

Cuando me enfrenté a todo eso, me fue necesario hacer una revisión emocional sobre mis motivos para tenerlos o no y lo que yo llamaría mis capacidades para ello hasta que, después de una larga reflexión, empecé a considerar que quizás puede no ser mala idea contemplar la maternidad (aunque el mismo término todavía me estremece), solo aceptar eso me pone "del otro lado" de todos los juicios de la sociedad donde creen que es "correcto", que "está bien"  y saber eso me parece detestable, pero igual lo considero.

Por ahora, estoy mucho más emocionada con otros proyectos y lo que estoy construyendo en mi vida, pero la razón por la cual decidí hacer este artículo es porque, a pesar de estar considerándolo, sigo condenando sobremanera esta presión tan sin sentido y agotadora que ejercen sobre la mujer de mi generación (y de todas, en realidad)...

¿Y sobre casarme? Podría hacer otra entrada al respecto, pero dejémoslo en que ya no soy tan escéptica sobre ese compromiso tan fuerte.

¿Tú qué piensas sobre la maternidad?